SALA 6: Agua, arroyos, canales y fuentes
PANEL 1: Canales
ooo0ooo
desde el Campo de Guardias al parque de los Pinos
Haciendo honor al lema que aparece en el
primer escudo de Madrid (“Fui sobre agua edificada/mis muros de fuego son./Esta
es mi insignia y mi blasón”), el primer poblado medieval se formó alrededor del
Arroyo Matrice, el cual discurría, desde Puerta Cerrada, a lo largo de la
actual calle Segovia. Dicho arroyo siguió fluyendo hasta el siglo XVI, en el
que se llevó a cabo su urbanización por el arquitecto Herrera.
Hacia
la segunda mitad del siglo IX, Muhammad Ibn al Rahman funda Mayrit, plaza
fuerte avanzada del reino de Toledo con una población de 200 habitantes,
desarrollándose la ciudad en torno a este primer núcleo. El aumento de la
población, así como el desarrollo de las actividades agrícolas, hicieron que
las aguas del arroyo Matrice resultaran pronto insuficientes, debiéndose recurrir
a la captación de las aguas subterráneas, por medio de norias o de los llamados
“viajes de agua”: Alcubilla, Alto y Bajo Abroñigal, Amaniel, etc.
Evidentemente, el
agua "a domicilio" no existía, salvo excepciones, como eran las de la
nobleza, el clero y las clases dominantes en general, por lo que la gente tenía
que ir con sus cántaros hasta las fuentes, o bien comprarla a los aguadores.
Cañogordo. Viaje de agua de Amaniel.
Aguador
Aunque el sistema
funcionó durante varios siglos, no estuvo exento de vicisitudes, siendo
numerosos los proyectos para traer agua a
Madrid desde alguno de los ríos de la sierra madrileña.
En el año 1662,
Felipe IV encarga a los coroneles de ingenieros Carlos y Fernando Grunemberg un
reconocimiento del terreno para traer agua del río Jarama a Madrid y hacer
navegable el Manzanares. Su conclusión fue “que sería obra de mucho trabajo,
dilación de tiempo y gastos inmensos”, pero que para hacer navegable este río
no era necesario introducir las aguas del Jarama, sino que bastaría con
“refrenar la caída de sus aguas” estancándolas, y haciendo canales y diques. El
rey mandó formar una junta que examinase el proyecto, y si bien lo aprobó, no
dio comienzo a las obras. Tras su muerte, aunque la Reina Regente ordenó al
Ayuntamiento hacer navegable el río Manzanares, desde El Pardo hasta su confluencia
con el Tajo y de aquí hasta Aranjuez, el proyecto de los hermanos Grunemberg
quedaría finalmente en suspenso.

Proyecto de navegación
entre Madrid y Toledo. Carlos y Fernando Grunemberg. 1668
Durante la primera
mitad del siglo XVIII se sucedieron los estudios, proyectos y notas sobre
posibles abastecimientos a Madrid, sin dar ninguno de ellos resultados
efectivos. Cabe destacar los estudios de Andrés Martí (1737), que propuso traer
aguas del río Jarama para regar 883 fanegas de tierra; los de Vicente Torralba
(1738) y Joaquín Basses (1738), proyectos que podían considerarse como
imaginativos, pues carecían de base al no ir acompañados de nivelaciones.
En 1767, reinando
Carlos III se comisionó a Jorge Sucre, coronel de ingenieros, junto con
cincuenta oficiales de este cuerpo, para estudiar la posibilidad de traer un
canal desde el río Jarama hasta los altos de Santa Bárbara, surtiendo desde
este punto a la capital. Tras varios estudios, se estimó imposible traer las
aguas del Jarama hasta Madrid.
En 1770, Pedro
Montenegro y Compañía propuso hacer un canal navegable desde el puente de
Toledo hasta el Jarama. Se hizo una parte del canal, continuándole
posteriormente Fernando VII hasta Vacía-Madrid.
En 1786, el
arquitecto de la Villa, Juan de Villanueva, presentó al conde de Floridablanca
un proyecto para traer agua al estanque Grande del Retiro, bien desde el río
Jarama, bien reteniendo las del Guadalix por medio de una presa.
Cuentan, que al
plantearle Floridablanca a Carlos IV los problemas que plantaba a la población
la escasez de agua que sufría Madrid, el rey le contestó: “¿Y qué quieren
que haga? Un rey no está en el trono para hacer milagros”.
En 1819, el Ayuntamiento convoca un concurso de 2.000 pesos y los Honores de Regidor al autor de la mejor memoria que propusiera la traída de un caudal abundante.
En 1832, F. X. Barra presentó un nuevo proyecto, dividido en tres partes: acueducto del Guadalix, acueducto del Manzanares y acueducto reunido. A pesar de los aplausos recibidos, el proyecto tampoco se llevará a cabo.
En 1836, José Bonaplata propuso aprovechar las aguas del río Manzanares, construyendo una presa aguas arriba del puente de San Fernando para “contener las aguas subterráneas obligándolas a subir a superficie”. Las aguas serían conducidas hasta el puente de Segovia, donde: “… habrá un salto de agua, cuya fuerza motriz aplicada a una rueda hidráulica, elevará por un sistema de bombas, aguas potables para surtir las fuentes de Madrid”. Como en los meses de estiaje el río no llevaría la suficiente agua, propone aumentarlas con las del Guadarrama.
Ante la inminente necesidad de abastecer de aguas potables a la capital, el 10 de marzo de 1848, el entonces Presidente del Consejo de Ministros, Juan Bravo Murillo, comisionó a los ingenieros Juan Rafo y Juan de Ribera para que informasen sobre los distintos proyectos realizados hasta entonces para traer agua a Madrid y plantearan la solución idónea para alcanzar el fin perseguido. A los nueve meses, los mencionados ingenieros presentaban un informe en el que proponían la utilización del río Lozoya, por encima de su confluencia con el Jarama, por ser aquél el río de mayor caudal. El proyecto fue aprobado, y el 11 de junio de 1851, el rey consorte Francisco de Asís, colocaba la primera piedra de las obras del Pontón de la Oliva.
En 1819, el Ayuntamiento convoca un concurso de 2.000 pesos y los Honores de Regidor al autor de la mejor memoria que propusiera la traída de un caudal abundante.
En 1832, F. X. Barra presentó un nuevo proyecto, dividido en tres partes: acueducto del Guadalix, acueducto del Manzanares y acueducto reunido. A pesar de los aplausos recibidos, el proyecto tampoco se llevará a cabo.
En 1836, José Bonaplata propuso aprovechar las aguas del río Manzanares, construyendo una presa aguas arriba del puente de San Fernando para “contener las aguas subterráneas obligándolas a subir a superficie”. Las aguas serían conducidas hasta el puente de Segovia, donde: “… habrá un salto de agua, cuya fuerza motriz aplicada a una rueda hidráulica, elevará por un sistema de bombas, aguas potables para surtir las fuentes de Madrid”. Como en los meses de estiaje el río no llevaría la suficiente agua, propone aumentarlas con las del Guadarrama.
Ante la inminente necesidad de abastecer de aguas potables a la capital, el 10 de marzo de 1848, el entonces Presidente del Consejo de Ministros, Juan Bravo Murillo, comisionó a los ingenieros Juan Rafo y Juan de Ribera para que informasen sobre los distintos proyectos realizados hasta entonces para traer agua a Madrid y plantearan la solución idónea para alcanzar el fin perseguido. A los nueve meses, los mencionados ingenieros presentaban un informe en el que proponían la utilización del río Lozoya, por encima de su confluencia con el Jarama, por ser aquél el río de mayor caudal. El proyecto fue aprobado, y el 11 de junio de 1851, el rey consorte Francisco de Asís, colocaba la primera piedra de las obras del Pontón de la Oliva.
Obreros penados
construyendo la Presa del Pontón de la Oliva. (Clifford, 1856. Tomada de: Vistas de las Obra
del Canal de Isabel II fotografiadas por Clifford, Madrid, Canal de Isabel II,
1988).
La línea de las obras
del canal, desde el Pontón de la Oliva hasta Madrid, se dividió en varios
tramos: el Pontón, desde la presa hasta el arroyo Malacuera; el Espartal, hasta
el arroyo Morenillo; el Molar, hasta el arroyo Colmenarejo; Viñuelas, hasta el
arroyo Valdelamasa; y Valverde, hasta el depósito de recepción.
La inauguración oficial tuvo lugar el 24 de junio de 1858, con un solemne ceremonial que incluía la puesta en funcionamiento temporal de un espectacular surtidor, junto a la iglesia de Montserrat, en la calle de San Bernardo.
Durante siete años, mil seiscientos obreros, en su mayoría presidiarios a los que se les había prometido la redención de sus penas, trabajaron en la construcción de la presa del Pontón de la Oliva y los 77 kilómetros de conducciones que traían el agua del Lozoya hasta un depósito situado en el antiguo Campo de Guardias de Chamberí, con capacidad para 58.000 metros cúbicos.
La inauguración oficial tuvo lugar el 24 de junio de 1858, con un solemne ceremonial que incluía la puesta en funcionamiento temporal de un espectacular surtidor, junto a la iglesia de Montserrat, en la calle de San Bernardo.
Durante siete años, mil seiscientos obreros, en su mayoría presidiarios a los que se les había prometido la redención de sus penas, trabajaron en la construcción de la presa del Pontón de la Oliva y los 77 kilómetros de conducciones que traían el agua del Lozoya hasta un depósito situado en el antiguo Campo de Guardias de Chamberí, con capacidad para 58.000 metros cúbicos.
La fuente en la Calle
San Bernardo
Hacia 1865 se inició
la construcción del Segundo Depósito entre Bravo Murillo y Santa Engracia con
capacidad para 183 metros cúbicos entrando en servicio en 1876. En 1905 se
hundió la cubierta de hormigón del Tercer Depósito, actual parque de Santander,
ocasionando 30 muertes y más de 60 heridos entre los obreros que trabajaban en su
construcción.
A pesar de la llegada
de las aguas del Lozoya, el problema del abastecimiento del agua a Madrid no
quedó resuelto. La presa del Pontón de la Oliva, construida sobre un sistema cárstico,
no podía retener agua por las filtraciones que tenía, y aunque se rellenaron
las cuevas y conductos con mampostería, las pérdidas continuaron. Se construyó
entonces una nueva presa, la de Navalejos, y posteriormente, en 1882, la del
Villar, primera presa de gravedad que se construyó en Europa.
El Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (1997) cataloga con nivel 1 de protección histórica artística “Las primeras traídas de agua del Canal de Isabel II”, de las que forma parte el Canal Bajo, remitiendo a un Plan Especial Temático (PET 23) la pormenorización de la catalogación de los distintos elementos del Canal.
Lejos de reconocer la importancia que el Plan General de Ordenación Urbana da al Canal de Isabel II, el Plan aprobado por el Ayuntamiento de Madrid (con los votos del PP) para la urbanización del Paseo de la Dirección, lo oculta varios metros –como puede observarse en Marqués de Viana con motivo de las obras llevadas a cabo para la construcción de un túnel-, vulnerando tanto la Ley de Patrimonio como la de Accesibilidad de la Comunidad de Madrid. Tampoco contempla ninguna propuesta para la recuperación de la antigua almenara del Obispo, actualmente muy deteriorada.
El Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (1997) cataloga con nivel 1 de protección histórica artística “Las primeras traídas de agua del Canal de Isabel II”, de las que forma parte el Canal Bajo, remitiendo a un Plan Especial Temático (PET 23) la pormenorización de la catalogación de los distintos elementos del Canal.
Lejos de reconocer la importancia que el Plan General de Ordenación Urbana da al Canal de Isabel II, el Plan aprobado por el Ayuntamiento de Madrid (con los votos del PP) para la urbanización del Paseo de la Dirección, lo oculta varios metros –como puede observarse en Marqués de Viana con motivo de las obras llevadas a cabo para la construcción de un túnel-, vulnerando tanto la Ley de Patrimonio como la de Accesibilidad de la Comunidad de Madrid. Tampoco contempla ninguna propuesta para la recuperación de la antigua almenara del Obispo, actualmente muy deteriorada.
RECORRIDO
DEL CAMPO DE GUARDIAS AL PARQUE DE LOS PINOS
Depósito
de agua del Campo de Guardias. Fue el primer depósito enterrado del Canal.
Destaca el gran muro partidor que lo divide en dos compartimentos diseñados
para ponerlos en comunicación o utilizarlos de forma independiente. La cubierta
se levanta sobre bóvedas de medio cañón soportadas por esbeltas arcadas y
pilares de ladrillo montados sobre zócalos de sillería. Al poco tiempo de estar
en uso, se manifestaron filtraciones en el muro intermedio quedando fuera de
servicio en 1894.
Inauguración del Canal de Isabel II en el Campo de Guardias
(Grabado: El Museo Universal. 15/07/1858)
Muro primer depósito
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Fuente
del río Lozoya en el depósito de aguas del Canal de Isabel II.
(Foto: Charles
Clifford, 1856?)
Fuente del río Lozoya en el depósito de aguas del Canal de Isabel II.
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Segundo
depósito.
También conocido como Depósito Mayor. Comenzaron las obras en 1863 y, tras
sucesivas pausas, no finalizaron hasta 1879. Sus instalaciones se localizan justo enfrente del primer depósito, entre las
calles Bravo Murillo y Santa Engracia y está formado por dos compartimentos que
acogen un total de 188.412 m3 de agua. En la actualidad, en su amplio
perímetro, se asientan los edificios principales de oficinas de la sede del
Canal de Isabel II.
Construcción
de un depósito de aguas [2 depósito Madrid].
Foto: Jean Laurent, s.f.
Foto: Jean Laurent, s.f.
Depósito de aguas en construcción. Foto: Jean Laurent, s.f.
La estructura del depósito es de fábrica de
ladrillo visto sobre zócalo de sillares de granito y una cubierta apoyada en
bóvedas de ladrillo. Cuatro casetas, también de ladrillo y piedra, con tejado
de zinc, unen las esquinas de este amplio rectángulo cubierto de césped.
Depósito Mayor
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Tercer depósito. A finales del siglo XIX, la población de Madrid se había triplicado
alcanzando los casi 600.000 habitantes. Ante las necesidades de garantizar el
suministro de agua potable, el Canal proyectó la construcción de un tercer
depósito con mayor capacidad que los dos anteriores. El emplazamiento elegido
fue el espacio que hoy limitan las avenidas de Islas Filipinas y de San
Francisco de Sales y las calles de Pablo Iglesias y Santander.
El tamaño de la obra
era excepcional, un aljibe con capacidad para almacenar cerca de 500.000 m3 de
agua con una cubierta de 80.000 metros cuadrados. Su estructura, dividida en cuatro
compartimentos, estaba formada por muros de hormigón y pilares de ladrillo
sobre zapatas de piedra que debían sujetaban vigas de hormigón sobre las que
voltearían bóvedas rebajadas del mismo material a modo de cubierta y sobre la
cual se vertería la tierra.
Primer y segundo compartimento del tercer depósito de aguas de Madrid, en construcción. Fritz von Emperger “Hundimiento del depósito de Madrid”. Revista de Obras Públicas, 1907
La falta de
experiencia en el uso del hormigón armado y las mismas ventajas que su
utilización planteaba, como era el hecho de "que no solo se empleaban
menos trabajadores, sino también menos especializados que en los métodos de
construcción tradicional" (J. Byrne, 1995), ocasionaron el hundimiento de
la cubierta del Tercer Depósito en la mañana del 7 de abril de 1905. La
magnitud del accidente, que se cobró la vida de treinta trabajadores y dejó más
de sesenta heridos, conmocionó al pueblo de Madrid que se volcó en gestos de
solidaridad con los familiares de las víctimas y en acciones de protestas
exigiendo la investigación de lo ocurrido.
Aspecto del tercer
depósito una hora después del accidente
Le Beton Armé en abril de 1905 - CNAM/DAF/ Cité de l´architecture et du patrimoine/ Archives d´architecture du XXe siècle
Interior
del Tercer Depósito tras su construcción (fotografía de época).
En: http://www.madrimasd.org
En: http://www.madrimasd.org
Detalle del interior de uno de los compartimentos del Tercer Depósito en restauración.
(Foto: P. Candela, noviembre 2005).
(Foto: P. Candela, noviembre 2005).
Cubierta del tercer depósito. Parque de Santander
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Acueducto
de Villa. Salvaba la distancia de más de medio kilómetro que separaba el
Partidor del primer depósito.
Situación del
Partidor, Acequias, Depósitos y Arterias de distribución.
("Memoria..., 1911-1912")
El Partidor.
Lugar donde se
distribuían las aguas que llegaban por el Canal. El caudal mayor se utilizó
para el abastecimiento de la población por medio del acueducto de Villa.
Arrancaban además tres acequias, construidas con objeto de utilizar en riegos
las aguas sobrantes: del Norte, del Sur y del Este.[1]
El
Partidor.
Grabado: “Memoria... 1911 y 1912”
El Partidor
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Grabado: “Memoria... 1911 y 1912”
Puente
acueducto de Amaniel. Construido en ladrillo con 17 arcos de medio punto: 7 de
8 m de luz y 10 de 4 m. Con una altura máxima de 10,50 m y una longitud de 124
metros.
Puente acueducto de Amaniel
(Foto: Charles Clifford, 1856?)
.jpg)
Puente acueducto de Amaniel,
(Foto: "Memoria... 1911-1912"
(Foto: "Memoria... 1911-1912"
Puente acueducto de Amaniel
(Foto izqda: J.L. Berzal; Foto dcha:
Aurelio).
En: http://amigosdehesa.blogspot.com.es, mayo 2014
Puente acueducto de Amaniel
(Foto: Santos Yubero, 1956)
Placa en puente acueducto de Amaniel: "PUENTE ACUEDUCTO DE AMANIEL. SE CONSTRUYÓ REINANDO ISABEL SEGUNDA DE BORBÓN. AÑO MDCCCLVIII"
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente acueducto de Amaniel
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Mina
Bordador. Continúa
el trazado a través de la mina Bordador (158 m) y la actual calle de Pablo
Iglesias. Originalmente, un poco antes de llegar a la calle Numancia, se
encontraba una de las casas del Canal.
Mina Bordador. Calle Pablo Iglesias
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Mina
del Obispo.
Cruzando la actual glorieta de Rocío Dúrcal, se entra en la mina Obispo (484), la
cual discurre bajo la actual calle de Ofelia Nieto, cuya construcción aún
recuerdan numerosos vecinos de la barriada.
Traza de la mina
del Obispo en Ofelia Nieto.
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Traza de la mina del Obispo en Ofelia Nieto.
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente
acueducto del Obispo.
Situado entre las calles Villaamil y Panizo. Cuenta con 7 arcos escarzanos, con
una luz de 2,08 m. Bóvedas de ladrillo con entrepaños de mampostería y
aristones de sillería. Tiene una longitud de 66 metros y una altura máxima de 5,80
metros.
Puente acueducto del
Obispo.
(Foto; “Memoria... 1911-1912"
(Foto; “Memoria... 1911-1912"
Puente acueducto del Obispo
(Foto: A. Ortiz, 2013)
Puente acueducto del Obispo
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente
acueducto de los Barrancos. Cuenta con 4 arcos escarzanos con una luz de 9,00 m.
Bóvedas y entrepaños de ladrillo con aristones de sillería. Tiene una longitud
de 42 metros y una altura máxima de 9 metros. En la actualidad sólo son
visibles dos de sus arcos. Con motivo de las obras del Paseo de la Dirección le
han colocado un muro de contención de tierras, al objeto de incrementar la
edificabilidad de la zona.
Puente acueducto de
los Barrancos.
(Foto: "Memoria... 1911-1912")
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Puente acueducto de los Barrancos
(Foto: Colección particular, 1990)
Puente acueducto de los Barrancos
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente acueducto de los Barrancos
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente acueducto de los Barrancos
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente acueducto de los Barrancos
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
(Foto: Colección particular, 1990)
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Puente acueducto de los Barrancos
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente acueducto de los Barrancos
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
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Puente acueducto de los Barrancos
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente acueducto de los Barrancos
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Almenara
del Obispo.
Almenara de desagüe. Existe parte de la misma.
Canal de Isabel II. Almenara del Obispo.
(Foto: Charles Clifford, ca. 1856?)
Canal de Isabel II. Almenara del Obispo.
(Foto: Charles Clifford, ca. 1856?)
Canal de Isabel II. Almenara del Obispo.
(Foto: "Memoria... 1911-1912")
Canal de Isabel II. Almenara del Obispo.
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente
acueducto de Valdeacederas. Construido para salvar el arroyo Valdeacederas. Cuenta
con 5 arcos de medio punto, con una luz de 4,50 m. Bóvedas y entrepaños de
ladrillo con aristones de sillería. Tiene una longitud de 30,60 metros y una
altura máxima de 9 metros. Con motivo de las obras del Paseo de la Dirección se
construido un muro, paralelo a él,
rellenando la zona de parque que existía en su lado alto.
Puente-acueducto de
Valdeacederas.
(Foto: “Memoria... 1911-1912”
(Foto: “Memoria... 1911-1912”
.jpg)
Puente acueducto de Valdeacederas
(Foto: A. Ortiz, 2013)
Puente acueducto de Valdeacederas
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente acueducto
en Huerta del Obispo. A partir de Capitán Blanco Argibay, junto a la antigua
calle de Miramelindos y al paseo de la Dirección.
Puente acueducto en Huerta del Obispo
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente acueducto en Huerta del Obispo
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente acueducto de Las Carolinas. Contaba
con un arco de medio punto por el que se accedía desde el paseo de la Dirección
al barrio de El Cubillo, a la altura de la calle Isabel Serrano.
Puente acueducto
de las Carolinas.
(Foto: Col. particular, 1990)
(Foto: Col. particular, 1990)
Puente acueducto de las Carolinas
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente acueducto de las Carolinas
Foto: A. Ortiz, mayo 2014
Puente acueducto
de la Traviesa.
Cuenta con 3 arcos de medio punto, con una luz de 9,80 metros. Bóvedas y
entrepaños de ladrillo con aristones de sillería. Tiene una longitud de 19,50
metros y una altura máxima de 9,80 metros. El cauce que salvaba ha sido rellenado,
dejando un pequeño estanque.
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Puente acueducto de la Traviesa
(Foto: "Canal Bajo de Isabel II. Petición BIC")
En: http://cordelesdehesavilla.blogspot.com.es
Puente acueducto de la Traviesa
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente acueducto de la Traviesa
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente acueducto de la Traviesa
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente acueducto de los Pinos. Cuenta con 5 arcos de medio punto, con una luz de 5,00 metros. Bóvedas y entrepaños de ladrillo con aristones de sillería. Tiene una longitud de 33,00 metros y una altura máxima de 9,80 metros.
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Puente acueducto de la Traviesa.
(Foto: “Memoria... 1911-1912)

Puente acueducto de los Pinos
(Foto: Charles Clifford, ca. 1856?)

Puente acueducto de la Traviesa.
(Foto: “Memoria... 1911-1912)
Puente acueducto de los Pinos
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente acueducto de los Pinos
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente acueducto de los Pinos
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
Puente acueducto de los Pinos
(Foto: A. Ortiz, mayo 2014)
[1] En aquella época se
consideraba suficiente un caudal de 50 litros por día y habitante para el
abastecimiento de poblaciones. Teniendo en cuenta que Madrid contaba con
200.000 habitantes, el causal necesario hubiera sido de 115 litros por segundo.
El Canal se dimensionó para permitir el paso por él hasta 4.000 litros por
segundo.
Muchas gracias a Antonio por la estupenda lección que nos ha ofrecido sobre el Canal Bajo a su paso por Tetuán. Aunque de Aluche nada madrileño nos es ajeno. Quedamos a la espera de futuras actividades.
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