miércoles, 28 de julio de 2021

Homenaje de la Casa Vecinal de Tetuán a Gloria Fuertes

Tal día como hoy, 28 de julio, nació en el madrileño barrio de Lavapiés Gloria Fuertes (1917-1998). Una apasionada de las letras que encontró en la poesía de postguerra y en los cuentos infantiles su forma de vida. Desde la Casa Vecinal de Tetuán queremos rendirla un sentido homenaje con algunos de sus poemas:


AL BORDE

 «Soy alta,

en la guerra

llegué a pesar cuarenta kilos.

He estado al borde de la tuberculosis,

al borde de la cárcel,

al borde de la amistad,

al borde del arte,

al borde del suicidio,

al borde de la misericordia,

al borde de la envidia,

al borde de la fama,

al borde del amor,

al borde de la playa,

y poco a poco me fue dando sueño,

y aquí estoy durmiendo al borde,

al borde de despertar»

 


CARTA DE LA EME

Manolo mío:

Mi madrileño marchoso,

maduro melocotón maleable,

macedonia mascaré mañana,

mortadela moscatel mío.

Madrugaré maestro

-me manipulas-.

Manolo, macho mío,

mándote majuelas, magnolias,

maíz, mijo,

-me matas, majo-

Mi madre, me maravilla

masculla melosa: Manolo, Manolo…

Mágico malestar me maltrata

madreperlo mío,

mi manera machacona,

mi matriz maternal me manda

mantener maceta menta.

Majo mío, mujeriego multado

máscate mi murria.

Mersi, merecido mechón me mandas,

medito, meo.

Meandro mío

mi medieva mejilla manifiesta miente mi mente

milenarios milagros,

mi mimosa mímica

mima mi mística misión.

Mirlo mío, mozo molletudo

mófate modorro

mi monólogo monserga muere

mi murga mutilada

mi macarrónica misiva muéstrate mi macilenta marcha.

Mosqueo.

Mándame música, muslo mío. Más música.

Muchas marmitas.



NACÍ PARA POETA O PARA MUERTO

Nací para poeta o para muerto,

escogí lo difícil

—supervivo de todos los naufragios—,

y sigo con mis versos,

vivita y coleando.

 

Nací para puta o payaso,

escogí lo difícil

—hacer reír a los clientes desahuciados—,

y sigo con mis trucos,

sacando una paloma del refajo.

 

Nací para nada o soldado,

y escogí lo difícil

—no ser apenas nada en el tablado—,

y sigo entre fusiles y pistolas

sin mancharme las manos.



PARA ESCRIBIR

Para escribir me escondo,

como una mujer primitiva se escondía

para parir.

Como un animal herido se esconde

para lamerse a gusto la sangre,

así nadie sabe de mí

cuando me pierdo para escribiros eso.




LOS PÁJAROS ANIDAN

Los pájaros anidan en mis brazos,

en mis hombros, detrás de mis rodillas,

entre los senos tengo codornices,

los pájaros se creen que soy un árbol.

Una fuente se creen que soy los cisnes,

bajan y beben todos cuando hablo,

las ovejas me pisan cuando pasan,

y comen en mis dedos los gorriones;

se creen que soy tierra las hormigas

y los hombres se creen que no soy nada.


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