Mostrando entradas con la etiqueta Arboles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arboles. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de febrero de 2022

Salvemos la morera de la calle Alberdi!!!

 


Buenas tardes. La Casa Vecinal de Tetuán inaugura hoy la exposición de la Morera de la calle Alberdi. Esta Casa, le dedica todo su espacio a un árbol. Se preguntarán el por qué.

La tierra de la Morera, donde ella echó raíces hace mucho tiempo, era una tierra habitada por familias, casas construidas con lo que se pudo, guardando probablemente una memoria ancestral, de lo que trajeron de otras tierras. Sí, el Paseo de la Dirección estaba lleno de árboles. Había almendros, fresnos, olivos y nuestras queridas higueras, que todavía perviven, echando retoños, porque sus talas infames las dejaron desmembradas pero no muertas.

Esta zona del barrio, depauperada  y degradada, siempre tuvo y tiene su dignidad. Un territorio convertido en una de las más indecentes operaciones de especulación urbanística tal y como lo podemos comprobar en la actualidad. Hay expropiados que todavía  están esperando su casa.

La obscenidad encumbrada en forma de huerto urbano y material sostenible, por supuesto con piscina y unas vistas espectaculares en nuestra cornisa robada. Unas torres de Mordor que se levantan amenazantes en nuestro barrio.

Resistimos y con nosotros La Morera. No es un árbol. Es el árbol del Paseo de la Dirección. La Memoria que respira contra el olvido, a través de sus ramas, de su tronco y de sus heridas. Llevamos muchos años defendiéndola, cuidándola, protegiéndola continuamente de los intentos de destruirla. Nos dijeron que era un ailanto. Tenemos que decir: ¡pobres ailantos! Como si tuvieran la culpa de todo y hubiera que desterrarlos. Los vecinos del barrio, sabíamos que era una morera. Mostramos sus frutos, que aparecen fieles en el tiempo que les toca.

Y en este tiempo que nos toca vivir, La Morera de Alberdi resiste y no consentimos que se la trate como el vertedero de esta zona del barrio. Hemos limpiado el terreno con nuestras propias manos repetidas veces.  Hemos abrazado al árbol y para nosotros es la Casa de las Palabras con los poemas que hemos recitado bajo sus ramas. Es el árbol que nos acoge y nos cuida y nosotros a él. No es un árbol. Son todos los árboles de nuestra ciudad cementada, que sin ningún pudor se está convirtiendo en la ciudad de sucios negocios y especulaciones. Son los árboles hermanos que nos ayudan a respirar mejor y a la calma. Es una caricia que nos sana y nos da alegría. Es todo un símbolo de un barrio expropiado, de clase trabajadora.

Necesita un alcorque con solidez y consistencia que la proteja. Son necesarios cuidados que la mantengan en pie. Es urgente que se la devuelva la tierra que ha sido escavada a consecuencia de las obras de urbanización que se están realizando allí. Y no, no es posible trasladarla a otro lugar. Está en su lugar, en su sitio. La Morera es la abuela añosa que requiere sus raíces donde están.

Sí, hoy es un día especial. Inauguramos esta exposición vecinal con fotos que hemos ido aportando entre todos.

Tenemos que agradecer especialmente, el interés y el apoyo, las iniciativas de los grupos municipales PSOE y Más Madrid que se han puesto en contacto con nosotros, ayudándonos a avanzar con sus propuestas y acción política. No podemos olvidarnos de todos las personas que dentro y fuera del barrio nos han apoyado a través de las redes sociales, de artículos en Somos Tetuán. Gente buena fuera de la Comunidad de Madrid, desde tierras asturianas, gallegas, leonesas, navarras, toledanas. Un abrazo especial a Javier López, tan pendiente de nosotros y por supuesto a nuestras hermanas de Cala del Moral, que son David contra Goliat.

Sí la Morera de Alberdi, es una verdad a defender. Vean y disfruten esta exposición. Gracias.






















viernes, 9 de abril de 2021

TEJO. Taxus baccata


TEJO

Taxus baccata

Según Antonio López en su libro sobre los Árboles de Madrid: “ El nombre castellano procede del que el árbol tenía en latín, “taxus”, que a su vez tiene su origen en el griego, derivado de “taxis” (ordenación en filas o líneas) y relativo a la disposición de sus hojas en dos filas. El nombre específico (“baccata”, que tiene bayas) se refiere al aspecto de sus semillas”.

Es una conífera que puede crecer hasta 10-20 m. si bien no suele pasar de la forma arbustiva o de arbolillo. El tronco es generalmente corto y grueso y está cubierto por una corteza pardo-grisácea, rojiza en el interior, que se desprende con la edad en láminas alargadas o en placas irregulares. Tiene las ramas extendidas, muy abiertas, y ramillas colgantes que, en conjunto, forman una copa densa, ordinariamente muy ancha y muy cónica.

Las hojas son lineales (acículas) y persistentes (de 2-4 cm. de longitud, dispuestas en dos filas a lo largo de los ramillos. El tono verde oscuro de la parte superior de las hojas (haz) le da un aspecto sombrío; verde pálido en la parte inferior (envés). La floración se produce a finales de invierno o comienzos de la primavera.

En torno al tejo se han tejido numerosas leyendas debido a su longevidad y toxicidad. Así se plantaba a menudo en cementerios por ser su follaje perenne y su longevidad, símbolos del triunfo de la vida eterna. También fue costumbre plantarlo al construir grandes monumentos (o se situaban estos a su borde) para que el tejo fuera un testigo vivo de su historia. Según remarca Antonio Lópe: “… el tejo era considera por los clásicos como un árbol de las regiones infernales, consagrado a la diosa Hécate, reina de los infiernos”.

En la actualidad existe un ejemplar en la plaza de La Remonta.[1]







[1] LÓPEZ LILLO, Antonio: Árboles de Madrid. Coedición Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid y Ediciones Mundi-Prensa, Madrid, 2000, págs. 72-73; WIKIPEDIA: Taxus baccata [online]

 

jueves, 1 de abril de 2021

FRESNO DE LA TIERRA. Fraxinus angustifolia


FRESNO DE LA TIERRA

Fraxinus angustifolia

Según señala Antonio López: “El nombre castellano procede del latino “fraxinus” y éste fue dado por Tournefort y confirmado por Linneo. Parece que tiene su origen en el vocablo griego “phraxis”, que significa separación, aludiendo a la facilidad con que se deja rajar. El nombre específico “angustifolia” se refiere a la estrechez de sus hojitas.”

Árbol caducifolio que puede sobrepasar los 30 m de altura, con la copa amplia y el tronco de corteza lisa y verdosa en los árboles  jóvenes, que se vuelve pardo grisácea y resquebrajada con la edad.

Hojas de color verde oscuro, muy relucientes, que se disponen en las ramas una enfrente de otra y compuestas de dos a tres pares de hojitas estrechas con una en el ápice. Las yemas son de color marrón claro, característica importante para diferenciar a esta especie del Fraxinus excelsior, que posee las yemas de color negro.

 Las flores aparecen en racimitos laterales, antes de aparecer las hojas. El fruto está formado por una bolita seca, prolongada y aplanada a la manera de una lengüecita. Florece en febrero-abril.

En el parque de Agustín Rodríguez Sahagún podemos encontrar varios ejemplares.[1]





[1] LÓPEZ LILLO, Antonio: Árboles de Madrid. Coedición Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid y Ediciones Mundi-Prensa, Madrid, 2000, págs. 130-131; WIKIPEDIA: Fraxinus angustifolia [online]

FOTINIA. Photinia serrulata


FOTINIA

Photinia serrulata

Árbol o arbusto caducifolio con una altura máxima de 10m, aunque lo normal es de 2 a 4 m.  Tronco erecto, con cierta tendencia a la inclinación, con la cruz baja. Corteza lisa o algo fisurada, color verde grisáceo.

Hojas: perennes, alternas, simples, oblongas u ovaladas, terminadas en punta, coriaceas, de 10-18cm de largo, presenta el borde levemente aserrado, lampiñas y brillantes, tanto por el haz como por el envés. Color rojo en las hojas nuevas que deriva después a distintas gamas de verde, más lustrosas por arriba y amarillenta por debajo, nervadura central muy marcada.

Flores hermafroditas, blancas, de 6-10mm de ancho, en densa espigas o grupos esféricos de 10-16cm de ancho, florece a mediados de la primavera. Frutos: nacen en los mismos racimos florales. Globosos, carnosos de unos 6mm de diámetro y de color rojo.

Se pueden ver ejemplares en diversos parques de Tetuán, por lo general formando seto.[1]






[1] WIKIPEDIA: Photinia serrulata [online]

 

FALSO CIPRÉS BLANCO. Chamaecyparis thyoides


FALSO CIPRÉS BLANCO

Chamaecyparis thyoides

Es un gran árbol, que alcanza típicamente alturas de 40-60 m y un tronco con diámetro de hasta 3 m, estrechamente cónico, de ramaje denso. La corteza es de un pardo anaranjado que con el tiempo se vuelve grisáceo, suave al principio y luego se van formando fisuras y exfoliándose en largas tiras en la parte baja del tronco en los ejemplares más viejos.

Los racimos de las hojas son aplanados en forma de abanico. El follaje es persistente, compuesto de hojas de color verde oscuro brillante y que tienen un aroma resinoso intenso y peculiar.

Hay algunos ejemplares en el parque de Agustín Rodríguez Sahagún.[1]











[1] WIKIPEDIA: Chamaecyparis thyoides [online]

 

EUCALIPTO. Eucalyptus camaldulensis


EUCALIPTO. Eucalyptus camaldulensis. Según señala Antonio López: “El nombre científico del género procede de la transcripción de los vocablos griegos “eu calyptós”, bien cubierto, que se refiere a la protección que presentan sus flores. La denominación científica de la especie “camaldulensis” se debe a que cuando fue descrito por primera vez, se incluyó en un catálago de especies existentes en el jardín de un monasterio de camaldulenses cercano a Nápoles. Esta especie también se conoce como “Eucalyptus rostrata” y su nombre específico hace referencia al saliente que presenta la tapa del capullo que recuerda a una larga nariz en un rostro.”

Árbol de hoja perenne que alcanza hasta los 45 m. de altura. Tiene las raíces muy largas y desarrolla un tronco único, recto y grueso, con una copa poco uniforme de sombra ligera. La corteza es lisa, caediza, que se renueva todos los años. Lo que hace que tenga tonalidades abigarradas, desde gris azulado hasta castaño y pardo rojizo.

Las hojas tienen dos apariencias, de jóvenes son anchas, tiernas y azuladas, volviéndose al madurar coriáceas, lanceoladas, acabadas en punta y de color verde oscuro. Las hojas adultas miden hasta 30 cm., son colgantes y con forma de hoz.

Las flores nacen al final de las ramas, son amarillas y miden unos 3 cm. El fruto es oloroso, consiste en una cápsula romboide de unos 3 cm. Todo el árbol tiene un olor muy característico.

Hay dos ejemplares de buen porte en el parque de Agustín Rodríguez Sahagún.[1]








[1] LÓPEZ LILLO, Antonio: Árboles de Madrid. Coedición Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid y Ediciones Mundi-Prensa, Madrid, 2000, págs. 126-127; WIKIPEDIA: Eucalyptus camaldulensis [online]

ESPINO DE FUEGO O PIRACANTA. Pyracantha coccinea


ESPINO DE FUEGO O PIRACANTA

Pyracantha coccinea

Arbusto perenne o semiperenne, resistente, de 1.5 a 2 m de altura, aunque puede pasar de los 3 m. Tronco de color pardo grisáceo, ramas espinosas, e intrincadas.

Hojas coriáceas, pecioladas, dentadas, lanceoladas, alternas, brillantes por el haz.

Flores muy abundantes, blancas a amarillas claras, pequeñas y en racimos, con cinco pétalos redondeados.

Los frutos son pequeños pomos que maduran del fin de verano al otoño, de color rojo, naranja o amarillo, y permanecen en las ramas durante las estaciones de otoño e invierno. Tiene propiedades astringentes y es alimento de numerosos pájaros; los frutos pueden ser cocinados para hacer jaleas, mermeladas, etc.

Hay varios ejemplares en el parque de Agustín Rodríguez Sahagún.[1]








[1] WIKIPEDIA: Pyracantha coccinea [online]

 

ENCINA. Quercus ilex


ENCINA

Quercus ilex

Según señala Antonio López: “ El nombre castellano procede del adjetivo latino “ilicina”, derivado de “ilex”. Existen diversas versiones en cuanto al origen del vocablo “quercus”. Parece ser que fue con el que Teofrasto confirmó el que ya habían dado Homero, Aristófanes, Virgilio, etc., que provenía del griego “kerkaleos” (duro, áspero). También se dice que proviene del latín “querquerea” (gravedad, pesade), aludiendo al gran peso que tiene su madera. Lo más extendido es que se deriva de las lenguas celtas “quercuez”, que significa árbol hermoso. El nombre específico “ilex” era el nombre con que los griegos conocían a este árbol.”

Es un árbol corpulento que puede alcanzar los 25 m. de altura. En estado salvaje, es de copa ovalada al principio y después se va ensanchando hasta quedar finalmente con forma redondeado-aplastada. De joven suele formar matas arbustivas que se podrían confundir con la coscoja (Quercus coccifera) y, en ocasiones, se queda en ese estado de arbusto por las condiciones climáticas o edáficas del lugar.

Las hojas son perennes y permanecen en el árbol entre dos y cuatro años. Color verde oscuro por el haz, y más claro y tomentosas por el envés, las hojas están provistas de fuertes espinas en su contorno cuando la planta es joven y en las ramas más bajas cuando es adulta, careciendo de ellas las hojas de las ramas altas. Por eso, cuando es arbusto, recuerda a veces al acebo.​ El envés está cubierto de una borra grisácea que se desprende al frotarlas Estas hojas, muy duras y coriáceas, evitan la excesiva transpiración de la planta, lo que le permite vivir en lugares secos y con gran exposición al sol, como la ribera mediterránea.[1]

Hay algunos ejemplares jóvenes en el parque de Agustín Rodríguez Sahagún.[2]











[1] LÓPEZ LILLO, Antonio: Árboles de Madrid. Coedición Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid y Ediciones Mundi-Prensa, Madrid, 2000, págs. 120-121; WIKIPEDIA: Quercus ilex [online]

 

Agenda Tetuán-Dehesa de la Villa