El Ayuntamiento da luz verde a la remodelación de la plaza de la Remonta, en el distrito de Tetuán
El proyecto, cuya ejecución correrá a cargo del Área de Obras y Equipamientos, supondrá una inversión de 4,9 millones de euros
Para la realización de los trabajos el plazo previsto es de 12 meses y se actuará sobre una superficie total de 16.229 m2
Los trabajos permitirán la redefinición de algunos de los usos de la plaza, que contará con nuevo arbolado y zonas ajardinadas completamente renovadas
La actuación en los accesos a la plaza se centrará fundamentalmente en resolver la accesibilidad peatonal a la misma y la visibilidad de ésta desde la periferia
25/11/2021
El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado hoy la remodelación de la plaza de la Remonta, en el distrito de Tetuán, tal y como ha informado la portavoz municipal, Inmaculada Sanz, al término de la reunión semanal de la Junta de Gobierno. El proyecto, que cuenta con un presupuesto de 4,9 millones de euros, solucionará los problemas de accesibilidad en la plaza y sus accesos, e introducirá mejoras en la distribución del espacio, así como nuevo mobiliario y arbolado. Los trabajos tienen un plazo previsto de ejecución de 12 meses y se actuará sobre una superficie total de 16.229 m2.
Proyecto de remodelación de la plaza de la Remonta, en el distrito de Tetuán
La remodelación, que será ejecutada por el Área de Obras y Equipamientos, mejorará tanto los accesos como en la plaza, en la que se redefinirán algunos de sus usos, respetando el espacio central, que actuará como ‘plaza mayor’. Para delimitar el espacio se situará, por un lado, una pérgola de uso público con mobiliario y, por el otro, una fila de arbolado nuevo. Este espacio central se marcará también a través del color del pavimento.
La reestructuración de las zonas verdes y el nuevo arbolado serán otra de las claves en la remodelación de la plaza. Así, en las zonas ajardinadas, que se renovarán completamente, se plantea un diseño mucho más diáfano y permeable, tanto visual como funcionalmente, que el que existe en la actualidad. En lo que atañe al arbolado, se respetará todo el existente y se introducirá un número importante de nuevos ejemplares tanto en los accesos como en toda la zona sur. La introducción de estas nuevas plantaciones permitirá reducir la dureza actual que representa la plaza y la dotará de mayor confort climático.
La actuación en los accesos se centrará fundamentalmente en resolver la accesibilidad peatonal a la plaza y la visibilidad de ésta desde la periferia. Para ello, se intervendrá en cuatro puntos de entrada. Por un lado, en la entrada desde la calle Müller, donde además de resolver los problemas de accesibilidad, se renovarán todos los elementos, incluidos los del acceso al aparcamiento. Por otro, en el acceso desde la calle Azucenas se sustituirá la actual escalera por una escalera-rampa, cumpliendo así con la normativa vigente. En ambas vías se habilitarán aceras continuas y, además, para mejorar la calidad ambiental y estancial, se introducirá una banda de arbolado y nuevos elementos de mobiliario urbano.
Nuevos pavimentos
Junto a los dos puntos anteriores, también se renovará el acceso rodado desde la calle Capitán Blanco Argibay, que dispondrá de nuevo diseño con pequeñas zonas estanciales que integrarán elementos de vegetación, así como nuevos pavimentos. Finalmente, en la entrada a la plaza desde la calle Bravo Murillo se introducirán una banda de arbolado, nuevo mobiliario urbano. Asimismo, se mantendrá el ancho suficiente para el paso de vehículos de emergencia tanto en la parte de la fachada como en la del aparcamiento. Sobre este último, de gestión indirecta mediante concesión, se intervendrá en tres aspectos: impermeabilización completa frente a la humedad, acondicionamiento de los accesos y mejora de la accesibilidad. /
El Pleno rechaza la propuesta de reforma integral de Bravo Murillo que planteaba Más Madrid
Tetuán 30 días, 28 de septiembre de 2021
PP, Cs y Vox tumban el proyecto que pretendía dar más espacio al peatón en el gran eje del distrito
La propuesta de Más Madrid para construir un Bravo Murillo “más amable y saludable”, con mayor espacio para el peatón y menos para el coche particular, volverá al cajón de las iniciativas no ejecutadas, tras el rechazo del PP, Ciudadanos y Vox durante el último Pleno de Cibeles.
El delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha asegurado que la propuesta de Más Madrid que apostaba por reducir el tráfico rodado en el gran eje del distrito “no ofrece una solución técnica para los más de 60.000 vehículos diarios que atraviesan Bravo Murillo, a los que no se da ninguna alternativa”. El concejal popular, no obstante, ha indicado que el equipo de gobierno municipal “no renuncia a llevar a cabo alguna medida que favorezca la movilidad sostenible en esta calle, pero hay que hacerlo con criterios técnicos”. [...]
Hacia la Ciudad de los 15 minutos frente al COVID19 (II). La capacidad de las aceras de Madrid durante la desescalada
re-habCRISIS URBANA, REHABILITACIÓN Y REGENERACIÓN | Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio | Universidad Politécnica de Madrid
Lucas Álvarez del Valle, Rafael Córdoba Hernández, Cristina Fernández Ramírez, Isabel González García y Agustín Hernández Aja
Desde el 4 de mayo y con motivo del inicio de la desescalada, durante el que se ha abierto la posibilidad de salir a pasear o hacer deporte bajo ciertas condiciones y ante la gran cantidad de afluencia de personas en determinadas calles y momentos en los que las dificultades para mantener la distancia de seguridad recomendada han sido palpables, desde el Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad (GIAU+S) hemos continuado con el análisis iniciado en Hacia la Ciudad de los 15 minutos frente al COVID19. La densidad espacial de Madrid, tratando de arrojar luz acerca de otro aspecto de la resiliencia urbana cuya importancia se ha hecho patente en estos días: la necesidad de disponer de espacio libre suficiente para la circulación y el paseo simultáneo de un porcentaje significativo de la población.
Durante estas salidas domiciliarias controladas, que podemos realizar en distintas franjas dependiendo de nuestra edad y grado de dependencia, compartimos el espacio destinado en la sección viaria para la acera con otras actividades de tránsito que no se han visto tan reguladas como ir a la compra, al banco o a nuestro puesto laboral si nuestra profesión no permite el teletrabajo. Cierto es que desde el día 9 de mayo a estos espacios se sumaron muchos de nuestros parques y que, debido al descenso de vehículos motorizados, el peatón pudo apropiarse levemente, y no sin cierta intranquilidad, de la calzada hasta entonces reservada exclusivamente para otros usos, pero la reflexión planteada podría ser independiente de estas cuestiones ya que la calzada no es el sitio, por definición, del peatón y que los parques pueden volver a cerrarse de no seguir avanzando en la recuperación de la enfermedad.
En este sentido, intentamos contestar en este análisis a la cuestión de si las calles madrileñas cuentan con espacio suficiente para la circulación peatonal segura mientras dure la pandemia.
Para tratar de responder a esta pregunta, se han cruzado los datos de habitantes por franja de edad (datos Padrón Municipal 2019), con la superficie de aceras contempladas en la cartografía oficial del Ayuntamiento a escala 1:1000. De esta superficie han sido retraídas aquellas que bien por su condición de medianas, isletas o glorietas se han considerado espacios ligados a la calzada, y aquellas vías interiores a parques y jardines que no estuvieron habilitados hasta el pasado fin de semana y pueden volver a ser clausurados nuevamente. Es idea de este grupo de investigación seguir ahondando en estas cuestiones en próximas semanas, completando los estudios que venimos lanzando sobre la problemática del espacio público en nuestra ciudad e incorporando la aportación de parques y zonas verdes a la circulación peatonal.
La sección completa de la acera no se usa sólo como elementos de paseo y esto también es considerado en el estudio. Así, del total de la acera se contabiliza una banda del 55% para circulación peatonal, reservando el 45% restante para servidumbre de escaparates, accesos a edificios, alcorques, vegetación y mobiliario urbano como bancos, papeleras y farolas.
A partir de estas premisas, se calcula la capacidad de las aceras de cada sección censal en función de la superficie existente, la cantidad de población de esta y las diferentes franjas horarias planteadas para la fase 0. Todo ello para la ciudad de Madrid donde se contaban con datos de empadronamiento más actualizados y una cartografía de suficiente definición para que los resultados, dentro de sus limitaciones, pudieran ejemplificar la situación. Con datos y cartografía adecuadas, este análisis podría ser realizado en otras ciudades aplicando una metodología similar. Los escenarios para cada sección censal según las franjas de utilización permitidas actualmente serían los siguientes:
Ocupación de aceras en la franja de 6h00 a 10h00 y de 20h00 a 23h00: Población de 14 a 69 años encontrándose en la calle a la vez un 50% de este grupo más un 20% adicional de entre 14 y 89 años que puedan estar haciendo otras actividades.
Ocupación de aceras en la franja de 10h00 a 12h00 y de 19h00 a 20h00: Población mayor de 70 años y dependientes, considerando que un 2,15% de la población es dependiente (a fecha 29 de febrero de 2020, según el Sistema para la autonomía y atención a la dependencia, del Ministerio de Derechos sociales y Agenda 2030), que siempre irán con un acompañante. La simultaneidad considerada vuelve a ser de un 50% de este grupo y nuevamente se incluye un 20% de la población entre 14 y 89 haciendo otras actividades.
Ocupación de aceras en la franja de 12h00 a 19h00: Población menor de 14 años considerando que cada adulto acompaña a 1 menor y con una simultaneidad en la calle de hasta un 50% de ese rango. Además, se ha tenido en cuenta también un 20% de la población entre 14 y 89 salen a hacer otras actividades (recados, al médico, trabajo, etc.) en ese mismo horario.
Sin embargo, no se ha podido considerar la situación real de algunas calles que no disponen de un ancho de acera suficiente para permitir el cruce seguro entre viandantes que debería ser de 3,60 m como mínimo (2,00 m de banda de circulación para asegurar 1,00 m de distancia en el cruce entre dos personas que ocupan unos 0,50 m cada una) e incluso mayor para permitir cruces de personas que caminan acompañadas. Este valores no sólo irían acorde con las recomendaciones de separación en los espacios públicos en estos momentos sino que se aproximarían mucho a las establecidas en la Orden VIV/561/2010, de 1 de febrero, por la que se desarrolla el documento técnico de condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación para el acceso y utilización de los espacios públicos urbanizados que establece todo itinerario peatonal accesible deberá contar en todo su desarrollo de “una anchura libre de paso no inferior a 1,80 m, que garantice el giro, cruce y cambio de dirección de las personas independientemente de sus características o modo de desplazamiento”.
La Ciudad de los Ciudadanos (Alguacil, Hernández, Medina, Moreno y otros 1997), propone un cálculo para la Ciudad Residencial, sin peatonalización, de 47,40 m2 de viario por vivienda, lo que supone 15,80 m2 por hab. Si consideramos que la acera supone el 50% del viario y lo dividimos en banda de circulación 13,00 m2/viv (55%), servidumbre 5,30 m2/viv (22%) y estancia 5,40 m2/viv (23%), tendríamos una banda de circulación de 4,30 m2 por habitante, muy cerca del área de los 4,00 m2 mínimos de seguridad recomendados para el control de la pandemia y muy por debajo de 8,00 a 16,00 m2 funcionales por habitante.
Superficie considerada segura para cada uno de los escenarios planteados. Elaboración propia
A partir de estos cálculos se elaboran los planos que se muestran a continuación donde se recoge la superficie de acera por usuario (m2 acera/usuario) para cada una de las tres franjas establecidas por la fase 0 de la desescalada, considerando una utilización funcional de la acera estricta, con un 55% de banda de circulación y sólo el 45% para servidumbres y estancia y estimando los siguientes rangos:
Uso muy crítico, menor de 3,60 m2 de acera por usuario (hasta 2,00 m2 de banda de circulación). En estas secciones censales que son los casos más graves, especialmente aquellas rodeadas por otras muy críticas o críticas, es urgente implementar medidas de peatonalización que permitan asegurar la seguridad en la circulación de viandantes, especialmente allá donde haya aceras de ancho menor a 3,6 m para permitir un cruce entre viandantes seguro.
Uso crítico, entre 3,60 y 7,30 m2 de acera por usuario (entre 2,01 y 4,00 m2 de banda de circulación). En estas secciones censales la situación es algo menos grave, pero aún no se garantiza un espacio seguro, por lo que también urge implementar medidas de peatonalización que permitan garantizar la circulación de viandantes en el mismo supuesto anterior.
Uso estricto, entre 7,30 a 14,50 m2 de acera por usuario (entre 4,01 a 8,00 m2 de banda de circulación). Si bien estas secciones censales tienen cubierta la superficie mínima segura necesaria, la peatonalización de ciertos espacios (al menos donde los anchos de aceras sean menores a la distancia que permite cruces seguros), permitiría ampliar la distancia entre personas y hacer un uso más seguro de estas zonas..
Uso funcional, entre 14,50 y 29,00 m2 por usuario (entre 8,01 y 16,00 m2 de banda de circulación). En estas secciones censales, está asegurada la distancia suficiente entre personas según los parámetros propuestos, salvo en aquellas aceras de ancho menor a 3,60 m que sean más transitadas, donde sería recomendable ampliar el espacio de circulación. Este rango es el mejor equilibrio entre eficiencia y seguridad.
Uso sobredimensionado para la situación actual, mayor de 29 m2 por usuario, (más de 16,01 m2 de banda de circulación en adelante). En estas secciones censales, está asegurada la distancia segura entre personas, aunque podríamos considerar que la densidad de peatones es baja, por lo que la distribución de aceras es poco eficiente y puede dar lugar a espacios infrautilizados y faltos de vitalidad urbana.
Las calles en la franja de paseo de personas adultas (6h00 a 10h00 y 20h00 a 23h00)
Esta franja es la que ofrece unos datos más desfavorables por sección censal pues abarca una mayor población para una misma superficie de tránsito. Según se representa a continuación, los barrios de Sol, Cortes y parcialmente Palacio, aparecen como un espacio ideal para el peatón atendiendo a las recomendaciones del Ministerio. Sin embargo, no podemos obviar el proceso seguido por el barrio de expulsión de sus habitantes tradicionales en favor de una turistificación del espacio que ha provocado un descenso de empadronamientos y el notable aumento de los pisos turísticos. A esto se han unido las políticas de peatonalización de los últimos años que se han centrado en favorecer grandes espacios de circulación en torno a importantes áreas comerciales como las calles Preciados y el Carmen o en el ensanchamiento de aceras en el entorno del comercio en la Gran Vía. Ambas consideraciones hacen que estos espacios sean una singularidad del tejido central. A su alrededor, los barrios de Universidad y Embajadores concentran el mayor número de secciones censales en estados críticos y muy críticos consecuencia de una distribución del uso de la calle no adecuada a las características del tejido la falta de iniciativas para la creación de espacios libres.
Hacia el norte de la ciudad se localizan problemas importantes en el Distrito de Tetuán, donde el Barrio de Bellas Vistas posee uno de los peores ratios de m2 de acera/usuario de la ciudad. No se trata éste del único espacio con problemas en el distrito. Los barrios de Berruguete y Valdeacederas aunque no tienen tantas secciones muy críticas presentan, sin embargo, la mayor parte de su espacio en el estadio siguiente. Si bien otras zonas de la ciudad podrían encontrarse en una situación parecida, como el Barrio del Pilar, Arapiles o Gaztambide, cuentan en sus proximidades con secciones censales con mayor ratio de acera por usuario que pueden servir de desahogo a su situación, es decir, un contexto urbano más favorable y menos saturado.
Ocupación máxima de aceras en la franja de paseo de personas adultas (de 6:00 a 10:00 y de 20:00 a 23:00) Elaboración propia a partir de datos del Padrón Municipal de 2019 y la cartografía municipal disponible.
Las calles en la franja de paseo de personas mayores de 70 años y dependientes (10h00 a 12h00 y de 19h00 a 20h00)
De entre las tres franjas horarias estudiadas, este es el caso a través del cual se obtienen unos resultados más favorables de uso. Las situaciones críticas y más críticas de las franjas horarias anteriores se ven bastante atenuadas en el escenario de uso por mayores y dependientes, pasando muchas de las secciones censales anteriores de un uso estricto a uno funcional, del mismo modo que algunas funcionales se localizan en el siguiente estadio.
Pese a eso, determinados espacios como los Barrios de Vinateros, Marroquina o Fontarrón en el Distrito de Moratalaz mantienen aparentemente un estado crítico. Sin embargo, al igual que ocurre en el Barrio del Pilar o Herrera Oria, al norte de la ciudad, y en otros tejidos similares con tipología edificatoria de bloque abierto, se encuentran mejor de lo que refleja este análisis si tenemos en cuenta que tienen zonas de desahogo peatonal distintas a la acera. Es decir, si bien parte de la acera aparece asociada al resto de espacio libre, en los cálculos tan solo se contabiliza la banda que da a la calzada y no las que pasan por los interbloques. No ocurre así en los barrios de Delicias o Chopera, en el Distrito de Arganzuela, donde los ratios de acera no alcanzan para las necesidades de los habitantes adultos, como se veía en la figura anterior, pero sí para las personas mayores de 70 años y dependientes. Es en esta situación se encuentra también la Cañada Real, que en los restantes análisis figura como Uso estricto.
Ocupación máxima de aceras en la franja de paseo de personas mayores y dependientes (de 10h00 a 12h00 y de 19h00 a 20h00). Elaboración propia a partir de datos del Padrón Municipal de 2019 y la cartografía municipal disponible.
Las calles en la franja de paseo de menores de 14 años acompañados de un adulto (12h00 a 19h00)
Esta franja presenta unas ratios ligeramente mejores en toda la ciudad comparados con la franja de uso de adultos pero peores que en la franja anterior. Sin embargo, en ella se siguen apreciando problemas localizados en El Goloso (Fuencarral – El Pardo) y Moratalaz (esta última con las precauciones ya comentados anteriormente). Por su parte, los barrios de Comillas, Opañel, Vista Alegre, Puerta Bonita y San Isidro (Carabanchel), Aluche (Latina) y Pradolongo, Almendrales y Zofio (Usera) mantienen concentraciones de densidades críticas.
Ocupación máxima de aceras en la franja de paseo de personas menores (de 12h00 a 19h00). Elaboración propia a partir de datos del Padrón Municipal de 2019 y la cartografía municipal disponible.
Las propuestas de peatonalización del Ayuntamiento de Madrid
El Ayuntamiento de Madrid consciente de los problemas de densidad de los diferentes barrios y las dificultades que se han venido relatando en esta investigación para mantener las distancias de seguridad, el pasado 8 de mayo planteó una medida para aliviar esta situación. Así, para facilitar la distancia de seguridad entre los ciudadanos frente a posibles contagios de la COVID-19, desde ese sábado y durante varios fines de semana y festivos, en un horario que va desde las 8h00 hasta las 22h00, plantea realizar cortes de tráfico en una serie de calles para reservar más espacio al peatón.
Gran parte de los viarios planteados el fin de semana del 8 de mayo se mantendrán durante el próximo del 16 de mayo, incorporando el viernes 15 (festividad de San Isidro). Sin embargo, algunas vías cortadas la pasada semana como Antonio Antoraz (Carabanchel), Quintana (Moncloa-Aravaca), Sierra Gorda (Villa de Vallecas), plaza Mayor (Barajas) y Vía Carpetana (Latina) han desaparecido. Todos estos espacios contaban con aceras de uso funcional y por tanto, la necesidad de su mantenimiento podría haberse valorado atendiendo a este criterio de capacidad para mantener la distancia de seguridad. En situaciones parecidas se encontraban el Paseo de la Castellana y la Avenida Menéndez Pelayo que, sin embargo, se han visto ampliadas en longitud. Estas decisiones, junto con la incorporación de 12 vías nuevas al listado original, no siempre coinciden con los problemas de densidad comentados a lo largo de este estudio como se puede apreciar en la siguiente figura donde se muestra la relación de estos tramos viarios previstos para el fin de semana (15 al 17 de mayo) con las secciones censales que presentaban mayores ratios potenciales de uso por franjas.
En esta propuesta municipal grandes agrupaciones de secciones censales críticas y muy críticas como Berruguete y Bellas Vistas (Tetuán), Prosperidad (Chamartín), La Elipa (Ciudad Lineal), San Diego y Numancia (Puente de Vallecas) o Delicias/Chopera (Arganzuela) no se benefician de estos espacios peatonalizados. Tampoco se encuentran a menos de un kilómetro de ellas, hecho que ayudaría a un desahogo aunque fuera puntual y en esos días en los que las calles tienen un mayor uso que entre semana.
Secciones censales críticas y muy críticas en el momento de ocupación máxima de aceras (franja de paseo de personas adultas) comparada con los tramos de viario peatonalizados previstos para el fin de semana del 15 -17 de mayo. Elaboración propia a partir de datos del Padrón Municipal de 2019, la cartografía municipal disponible y los datos de peatonalización publicados por el Ayuntamiento de Madrid
La capacidad de las aceras de Madrid durante la desescalada
Aunque el estudio se decante como unidad de cálculo por la sección censal, y al igual que en Hacia la Ciudad de los 15 minutos frente al COVID19. La densidad espacial de Madrid, se ha utilizado como variable de contexto la ratio de superficie de aceras en el barrio administrativo, con el mismo criterio de considerar funcionales el 55% de la superficie y un coeficiente de simultaneidad de uso del 50%, obteniendo valores medios críticos o muy críticos en hasta 20 barrios de la capital como se aprecia en la tabla siguiente.
Ratio media en los barrios. Barrios en situación de uso muy crítico y crítico.Elaboración propia a partir de datos del padrón municipal de 2019 y la cartografía municipal disponible.
Hay que insistir que algunos de los valores críticos en barrios del distrito de Moratalaz, con un tejido de bloque abierto y escasez de aceras pero con importantes extensiones de espacios interbloques puede desvirtuar la situación real puesto que aunque cartográficamente no han sido considerados como espacios paseables, en la práctica funcionan como tales. Otro tema que requeriría de un mayor detalle sería la accesibilidad de esos espacios. Aún así, podemos afirmar que no serían los espacios más complejos de adaptar a las nuevas circunstancias de necesidad de distanciamiento social.
Sin embargo, otros tejidos como los Barrios de Bellas Vistas y Berruguete (Tetuán), o Embajadores (Centro), responden a tramas urbanas que cuentan con aceras cuyos anchos son menores al mínimo funcional, por lo que sería una necesidad urgente considerar el uso de las calzadas o de los espacios para el aparcamiento para asegurar la seguridad en el espacio público en un contexto como el actual. En cualquier caso nos instan a repensar la distribución del uso de estas secciones viaria, muy condicionadas por las necesidades de los vehículos y donde el peatón ha quedado relegado a condiciones que ahora se revelan como insuficientes.
Aunque en este trabajo aún no se ha incorporado la superficie disponible de parques, ni se ha computado el efecto de la superficie de las zonas peatonales planteadas para los fines de semana por el Ayuntamiento en las secciones de su entorno, este análisis evidencia que hay muchas zonas de la ciudad cuyo espacio peatonal es insuficiente para asegurar distancias seguras mientras dure la pandemia.
Además, a medida que avance la desescalada, las aceras se van a ver presionadas por nuevas funciones que, como las terrazas, no restaban superficie de uso a los peatones en las fases previas. Sin embargo al entrar en funcionamiento en las fases siguientes, disminuirán la banda de uso. Esta cuestión, ya preocupante desde el punto de vista del peatón, podría incluso penalizarse aún más al ampliar la superficie como algunos servicios de hostería proponen. Estas ampliaciones no ocasionarían tantos problemas si se llevasen a cabo en la calzada, restando banda de aparcamiento o circulación, en lugar de la acera.
Otra nueva penalización al uso del peatón en la acera vendrá dada por la vuelta paulatina al uso del vehículo motorizado privado que pondrá de nuevo en carga las zonas de vado de aparcamiento ahora con un menor uso gracias al teletrabajo y el confinamiento. Estas cuestiones se sumarían a los ya considerados tradicionales usos de servidumbres de fachada, mobiliario urbano, farolas, kioscos, etc. que existen en nuestras vías, así como a una simultaneidad mayor de viandantes en el espacio público deseosos de salir del confinamiento.
Todo ello lleva a pensar que planes ambiciosos de peatonalización (al estilo de los emprendidos en otras ciudades españolas y europeas) son más que pertinentes para luchar contra la expansión del COVID19, pero, desde luego, no deberían desaparecer con la enfermedad. Nuestras costumbres y modo de socializarnos, movernos y hacer deporte depende directamente de estas aceras tan poco consideradas en nuestro planeamiento y que, sin embargo, en una auténtica apuesta por la Ciudad de los 15 minutos deberían gozar de una afluencia y concurrencia de personas más parecidas a las que vemos estos días y no a las que estábamos acostumbrados en la anterior normalidad.
Hacia la Ciudad de los 15 minutos frente al COVID19. La densidad espacial de Madrid
Rafael Córdoba Hernánde, Agustín Hernández Aja, Cristina Fernández Ramírez y Lucas Álvarez del Valle | miércoles 6 mayo, 2020 |
Desde el inicio de las medidas de confinamiento que han permitido detener el avance de la enfermedad a costa de una radical transformación de nuestro modo de vida, se han puesto de relieve dos factores de la resiliencia urbana a los que quizá no se estaba prestando la merecida atención:
Por un lado, se encuentra la necesidad de disponer de los bienes y servicios de la vida urbana en un kilómetro a la redonda, distancia máxima que podemos separarnos de nuestra vivienda en los paseos durante la fase 0 de la desescalada, y cómo estos servicios pueden ser, o no, eficientes en función de la cantidad de población que los rodea, distancia que coincidiría de manera aproximada con el concepto de la Ciudad de los 15 minutos.
Por otro, desde el comienzo de esta fase de la desescalada, se nos presenta la necesidad de disponer de espacio libre suficiente para la circulación y el paseo simultáneo de un porcentaje significativo de la población, espacio independiente de la existencia de parques y zonas verdes que cubren necesidades distintas como el juego, la estancia y la contemplación y que, de momento (a 5 de mayo de 2020) permanecen cerrados en Madrid y otras ciudades españolas.
Desde el Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad (GIAU+S) y continuando con las aportaciones realizadas en semanas anteriores: Cómo pueden niñas y niños salir al parque durante la pandemia. Aportaciones desde la ETSAM y Movilidad y desescalada en las áreas urbanas. ¿Quién se expone a más riesgo?, presentamos una reflexión sobre el primero de estos elementos, buscando avanzar en la relación entre la satisfacción al acceso a los bienes propios de la vida urbana, el comercio y las dotaciones públicas en un espacio caminable, con la densidad de población del espacio urbano. La densidad de habitantes resulta un tema crítico en estos momentos ya que incide directamente en lo que ocurre cuando salimos de nuestras viviendas, cuando la “distancia social” se ha convertido en fundamental en la utilización que vamos a realizar del espacio tras semanas de confinamiento y va a marcar la capacidad de acceder a los bienes y servicios de que vamos a poder encontrar en ese primer kilómetro más cercano a donde vivimos.
La búsqueda de la Ciudad de los 15 minutos se ha abierto paso entre nosotros y aparece como una de las propuestas más ambiciosas para la reorganización de la ciudad post-COVID19 y es sin duda un nuevo reto a afrontar en los próximos años. Pero no todos los barrios y distritos de la ciudad se encuentran en la misma situación para afrontar esta reforma del uso de la ciudad que propone mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, basada en distancias cortas para acceder a las distintas funciones urbanas: habitar, trabajar, aprovisionarse, cuidarse, aprender y descansar. Esta reforma implica avanzar hacia un nuevo modelo de vida urbana con multicentralidades, donde en nuestro ámbito más cercano podamos tener todos esos elementos, de forma que no sea ya necesario realizar grandes distancias para obtenerlos, en una escala donde comercio de proximidad, la articulación vecinal y los cuidados son fundamentales.
Para conocer qué zonas de la ciudad cumplirían con la posibilidad de existencia de la Ciudad de los 15 minutos, se han analizado los datos de densidad ofrecidos por el padrón municipal de 2018 y se han comparado por los parámetros de idoneidad fijados por el libro La Ciudad de los Ciudadanos(Alguacil, Hernández, Medina, Moreno y otros 1997). Se trabaja desde el concepto de densidad dado que con carácter general existe una clara relación de diversidad de funciones en tejidos más densos teniendo en cuenta el modo de producción que han tenido las ciudades españolas.
Densidad poblacional por sección censal. Elaboración propia con datos del padrón municipal de 2018.
Los parámetros trabajados en La Ciudad de los Ciudadanos plantean que por debajo de los 100 hab/Ha, la densidad de la ciudad no sería suficiente para considerarla eficiente, podíamos denominarla como la Ciudad ineficiente, en la que no es posible encontrar el equilibrio entre actividades y dotaciones en un rango de distancias razonables. La posibilidad de conseguir la Ciudad de los 15 minutos requiere, aunque no solo, desarrollarse en un rango comprendido entre los 100 y300 hab/Ha (reconociendo así la existencia de distintas morfologías). Superada esta densidad, existe una Ciudad densa de entre 300 y 400 hab/Ha, en la que sería necesario adoptar políticas de peatonalización que liberen espacio de calzada (restringidas ahora a los servicios de seguridad y abastecimiento) para el tránsito y la estancia de la población. Por encima de los 400 hab/Ha, hay una Ciudad muy densa en la que va a ser muy difícil asegurar una simultaneidad de uso razonable, el exceso de densidad y la competencia por el espacio desincentivaría el uso del espacio público por parte de la población más vulnerable (ancianos, personas con movilidad reducida, menores, etc.) cuando desaparezcan las franjas de uso actuales.
La investigación se ha realizado utilizando como unidad de cálculo la sección censal, si bien las distancias recorridas por una persona pueden abarcar varias secciones censales en caso de residir en los límites de una; del mismo modo, los equipamientos, servicios, trabajo y comercio y otro tipo de necesidades deseables en la Ciudad de los 15 minutos podrían encontrarse en secciones adyacentes. Por ello, aunque utilicemos como unidad de cálculo la sección censal creemos que es necesario considerarla en el contexto en que se enclava, por lo que hemos usado como variable de contexto la densidad el barrio administrativo en que se ubican.
En contraposición a esa ansiada Ciudad de los 15 minutos, densa y con actividades y trabajos suficientes para sus habitantes, se puede hablar de otra ciudad que precisa de trasladarse necesariamente para realizar esas funciones y que, al cabo del día, les puede suponer más de una hora en trayectos pendulares. Estos tejidos, que podríamos llamar la Ciudad ineficiente (o la Ciudad de la hora y pico), en el caso madrileño se localiza en las periferias donde los grandes desarrollos urbanísticos provenientes del PGOU97 como Las Tablas, Sanchinarro, Solana de Valdebebas, El Cañaveral o el Ensanche de Vallecas dejaron de lado el modelo tradicional de construcción de la ciudad y apostaron por nuevas tipologías edificatorias y menores densidades consideradas adecuadas en su momento.
Para ejemplificar esa ciudad con espacios de proximidad y servicios que podríamos entender bajo este nuevo concepto (que quiere adoptar la candidata a la alcaldía parisina, Anne Hidalgo), habría que referirse en el caso madrileño a tejidos centrales como Sol, Recoletos o Justicia o a desarrollos próximos a la M-30 como Rosas, Pinar del Rey, Entrevías u Orcasitas.
En Madrid encontramos muchos espacios urbanos de densidades comprendidas entre los 300 hab/Ha y los 400 hab/Ha, en las que sería necesario liberar espacio para la circulación y estancia de la población, peatonalizando parte de sus calzadas. Estos espacios los podemos encontrar salpicados por toda la ciudad y, generalmente, rodeados de secciones con tejidos menos densos y raramente de densidades superiores. Barrios como Valdeacederas y Almenara al norte, y Palomeras bajas y Puente de Vallecas al sur pueden ser ejemplo de ello.
Pero también encontramos otros espacios con densidades que superan los 400 hab/Ha, encontrando más de 1.000 hab/Ha en cuatro secciones censales del Barrio del Pilar. En estos vive un 15% de la población madrileña, y resulta difícil asegurar una simultaneidad de uso razonable y precisarían de una intervención más a fondo en su tejido, densidad que en estos momentos de “distancia social” resulta crítica, ante la posibilidad de que coincidan un elevado número de habitantes en un espacio público escaso. Dentro de estas densidades se encuentran espacios que además tienen otros problemas derivados de una vulnerabilidad previa tal y como ocurre en Alvarado, Estrecho y Berruguete en el distrito de Tetuán ; Lavapiés, Argumosa, Latina, Legazpi y Santa María de la Cabeza en el centro o Peña Prieta, Pradolongo y Villaverde al sur de la ciudad (Vulnerabilidad residencial y social en las grandes ciudades españolas. 2001 / 2011).
Como dijimos al principio de este texto, aplicamos el mismo análisis a los barrios administrativos, que se corresponden aproximadamente con el radio de acción de un kilómetro, planteado como área de movimiento durante el confinamiento, encontramos 7 barrios que superan los 400 hab/Ha y 14 que superan los 300 hab/Ha.
Densidad poblacional por barrio administrativo. Elaboración propia con datos del padrón municipal de 2018.
Barrios con densidades superiores a 400 hab/Ha (en rojo) y 300 hab/Ha (en naranja). Elaboración propia con datos del padrón municipal de 2018.
Por ello se podrían considerar muy críticas aquellas secciones censales muy densas en barrios de características similares, simultáneamente (ambos por encima de los 400 hab/Ha) y críticas el resto de las combinaciones por encima de los 300 hab/Ha. Dentro de esta segunda categoría crítica, las que necesitarían una intervención mayor son las secciones con densidades entre 300 a 400 hab/Ha en barrio con más de 400 hab/Ha. En un menor grado de necesidad de intervención se localizarían las secciones con más de 400 hab/Ha en barrio con densidad alta pero menor y las secciones censales con una densidad entre 300 a 400 hab/Ha en un barrio de iguales características. En todas estas áreas críticas, sería necesario desarrollar planes de intervención a la escala de los barrios administrativos que las contienen para mejorar su situación. Las últimas secciones censales identificadas responderían un estado moderado-grave respecto a la urgencia de intervención pues se encuentran en barrios con menores densidades que podrían mitigar la problemática de estas.
Cruce de secciones censales y barrios administrativos con densidades superiores a 300hab/Ha y 400 hab/Ha. Elaboración propia con datos del padrón municipal de 2018.
Para concluir y entendiendo que hay zonas de la ciudad especialmente presionadas por la densidad de habitantes y que, en su mayoría, el viario tiene en estos momentos una distribución espacial que beneficia al tránsito motorizado tanto en la distribución de su sección como en el diseño de las intersecciones, es fundamental una intervención en estas zonas, que incluya urgentemente la ampliación de la capacidad peatonal para garantizar las distancias en la desescalada y que dicha intervención sea trabajada en la escala de barrio administrativo, que es la más próxima al kilómetro a la redonda o a la Ciudad de los 15 minutos, asegurando así su eficacia.
El Ministerio de Defensa ha sacado a subasta los terrenos del APE 10.01 Meaques para construir viviendas sobre una vía pecuaria en Colonia Jardín. La Plataforma Campamento Sí considera que la privatización de estos terrenos constituye un expolio del suelo público. La Plataforma hace un llamamiento a la movilización para reivindicar la paralización de la subasta.
La situación del APE 10.01 es un claro ejemplo del concierto de las Administraciones gobernadas por el Partido Popular para eludir durante años el cumplimiento de las leyes medioambientales y favorecer la especulación inmobiliaria. Los terrenos de Colonia Jardín, cuya venta se acaba de anunciar, están atravesados por la Cañada Real de Madrid, una vía pecuaria con anchura entre 37,5 y 75 metros que, según la Ley 3/1995, debería considerarse un bien de dominio público de la Comunidad Autónoma, en el que tanto la construcción como la venta del terreno estarían prohibidas. Pese a que la Ley de 1995 establecía que “las vías pecuarias no clasificadas […] deberán ser objeto de clasificación con carácter de urgencia”, la pasividad del gobierno de la Comunidad ha permitido que muchas vías pecuarias del municipio de Madrid, como la Cañada Real, no estén clasificadas después de 20 años ni gocen de manera efectiva de protección legal.
El Ayuntamiento, por su parte, dio forma al pelotazo inmobiliario en Colonia Jardín cuando en vez de proteger los terrenos a través del planeamiento, aprobó en 1997 la posibilidad de construir viviendas sobre la Cañada Real, en lo que venía utilizándose como un parque de barrio conocido como “Las Moreras”. A partir de 2002 las administraciones permitieron un aparcamiento ilegal en la zona y ahora en 2016 de Ministerio de Defensa anuncia la subasta de unos terrenos que considera de su propiedad.
Desde la Plataforma Campamento Sí continuamos reivindicando la necesidad de un acuerdo entre Administraciones que preserve la integridad de la Cañada Real, elimine la edificabilidad lucrativa del APE 10.01 y recupere sobre las parcelas las zonas verdes de uso público, garantizando que el suelo de titularidad pública se destina a resolver necesidades sociales en vez de alimentar la especulación inmobiliaria. Por eso hacemos un llamamiento a la ciudadanía y a los partidos políticos contrarios a la especulación urbanística a movilizarse para reclamar la paralización de la subasta al Ministerio de Defensa y participar en las acciones reivindicativas que pondremos en marcha durante el próximo mes.