ILUSTRANDO LOS CINES DE TETUÁN
Antonio Ortiz
METROPOLITANO
Situado en la Avenida de Pablo Iglesias (actual Avenida de la Reina Victoria, 12), en la zona de concesión de la Compañía Urbanizadora Metropolitana, fue construido por la Empresa Roncero (Luis Roncero y Organero y los hermanos Luis y José García Ramos) según proyecto del arquitecto Julián Otamendi Machibarrena.
Al igual que otros cines de la época, contaba con sala de baile en el sótano y terraza para proyecciones en el verano. Local para 1.500 espectadores, el cine abrió sus puertas el 3 de octubre de 1930, con la proyección de las siguientes películas: Hombres de Hierro, Vida Nocturna y Hearst Metrotone, nº 28. Gran repercusión tuvo la actuación de la vedette Josefina Baker en su escenario. Tal y como acertadamente señala Luis de la Cruz en elDiario.es:
“Aunque estaba concebido como teatro
lírico, desde el principio quiso darse a conocer más allá de sus contornos y,
ya a principios de año, había acogido el concurso de Miss España. Sus rectores
eran Luis y Gregorio Roncero, uno de los cuales había viajado en persona a
París para contratar a Josephine Baker. Querían poner en el mapa su negocio de
los Cuatro Caminos, que se publicitaba en prensa como “solo a un Metro de Madrid” y, para ello, qué mejor que traerse en exclusiva a una sensación
mundial.”
Según Pascual Cebolleda y Mary G. Eulalia en su libro sobre los cines de Madrid:
“Edificio monumental. En la planta baja, un espacio estaba reservado para la orquesta y fumadero de los profesores. En la terraza había escenario y camerinos, para posibles actores. En el proyecto, se preveía la construcción de ascensores, que serían maniobrados con palancas, por un empleado. En su decoración se observan diversos rasgos estilísticos, desde clasicismo hasta expresionismo, con evocaciones del decó. Durante la guerra funcionó, al menos, en 1937. Muy consciente de su magnificencia anteponía al nombre, el adjetivo Gran.”
En 1943, tras ser requerida la Empresa Roncero para que presentara la licencia de apertura del cine Metropolitano señala:
“Nos hemos preocupado de buscar alguna referencia de este documento que confesamos ignorar su paradero, pues esta Sala como todas las de la capital durante la guerra de liberación. Fue incautada por los sindicatos marxistas primero y dependió después de aquella Junta de Espectáculos creada por aquel Gobierno rojo, habiéndonos encontrado a la liberación no sólo la Sala en la situación que cabe presumir, sino limpia de toda clase de documentos y libros de los que venimos conservando…”.
Cerró en 1985, siendo utilizado como Sala Lord Winston. Tras su derribo en 2003, se edificó un nuevo edificio más alto: el Hotel Jardín Metropolitano.
“Había una sesión
a las 4 a la íbamos todos los que hacíamos pellas en un colegio que estaba en
la calle de atrás. Estábamos solos en el anfiteatro porque era una sesión muy
minoritaria.
Yo recuerdo un
cine inmenso, un anfiteatro tremendo con una grada importante y con unos
quitamiedos de bronce. De las películas no me acuerdo, ya que nos daba lo mismo
la que fuera.”
Mariano Lapuente
No hay comentarios:
Publicar un comentario